martes, 25 de mayo de 2010

espantapájarosONCE

Si hubiera sospechado lo que se oye después de muerto, no me suicido.

Apenas se desvanece la musiquita que nos echó a perder los últimos momentos y cerramos los ojos para dormir la eternidad, empiezan las discusiones y las escenas de familia.

¡Qué desconocimiento de las formas! ¡Qué carencia absoluta de compostura! ¡Qué ignorancia de lo que es bien morir! [...]

De nada sirve que nos tapemos las orejas. Los comentarios, las risitas irónicas, los cascotes que caen de no se sabe dónde, nos atormentan en tal forma los minutos del día y del insomnio, que nos dan ganas de suicidarnos nuevamente.

Aunque parezca mentira - esas humillaciones- ese continuo estruendo resulta mil veces preferible a los momentos de calma y de silencio. [...]

De pronto, sin el menor indicio, caemos en el vacío. Imposible asirse a alguna cosa, encontrar una asperosidad a que aferrarse. La caída no tiene término [...] y cuando parece que ya se va a extinguir, y cerramos los ojos despacito para que no se oiga ni el roce de nuestros parpados, resuena un nuevo ruido que nos espanta el sueño para siempre.

¡Ah, si yo hubiera sabido que la muerte es un país donde no se puede vivir!...


lunes, 17 de mayo de 2010

nox

Cuándo llega un atardecer, ¿qué significa? sólo el fin de otro día, el comienzo de la espera hasta que llegue tan solo uno nuevo. Una vez que este momento llega lo que hiciste durante el día, no lo podrás cambiar, así también lo que no hiciste, no podrás hacerlo más, quizás habrá que esperar hasta que un nuevo amanecer marque el comienzo siempre teniendo como final otro triste y a la vez hermoso crepúsculo. Pero, ¿qué pasaría si este es el último día para estar con alguien? ¿y si a partir de este, tenés contados los atardeceres que vendrán? ¿cómo te sentirías al saber que es el momento de la cuenta regresiva? pero, por último pero no menos importante... ¿cómo creés qué me siento yo?

viernes, 14 de mayo de 2010

hoy es adiós

El tiempo pasó, no preguntes porque. Él ya no regresó a nuestro hogar, la frontera marcó su destino final y a mis brazos jamás volvío
Hoy es adios, mañana quizas, sé que tu vas a volver. Hoy es adios, mañana quizas. No hay fronteras en nuestro querer
Ya ha pasado un nuevo invierno desde que te ví marchar.
No hay un mundo mejor que el nuestro sé que un dia volverás.

miércoles, 12 de mayo de 2010

*

¿qué es un sentimiento?
¿qué es sentir?
¿qué se siente sentir?
¿qué es el amor?
¿el amor realmente existe?
¿qué es lo que hace que nuestra persona sienta dolor?
¿por qué las cosas pueden cambiar de un segundo a otro?
¿no te gustaría parar el tiempo cuando quieras?
¿no te encantaría volver el tiempo atrás?
¿qué se sentirá no cometer errores?
Una persona está susceptible, ¿reacciona de mala manera frente a un estimulo?
¿por qué razón existimos?
¿qué seguirá después de este mundo?
¿hay otra oportunidad después de la muerte?

PARA MIS AMIGAS

* el hombre, ¿piensa con la cabeza de arriba o de abajo?
*¿por qué algunas personas piensan solo en SEXO? (PALO PARA EL INTENTO DE PROFESORA)
*¿POR QUÉ LA HORA DE FILOSOFÍA PASA TAAN DESPACIO? ¬¬

Preguntas retóricas que vienen a mi cabeza cuando me peleo con la pelotuda de filosofía e intento hacer de cuenta que presto atención y tomo apuntes en clase.

Yo no sé si esto es una historia que parece un cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad muy triste de la que acaso yo sere uno de los últimos en aprovecharme, dadas mis condiciones de imaginación

Manrique amaba la soledad, y la amaba de tal modo que algunas veces hubiera deseado no tener sombra, porque su sombra no le siguese a todas partes.

Amaba la soledad porque en su seno, dando rienda suelta a la imaginación, forjaba un mundo fantástico, habitado por extrañar creaciones, hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta.
Creía que en el fondo de las ondas del río, entre los musgos de la fuente y sobre los vapores del lago vivían unas mujeres misteriosas, hadas, sílfides u ondinas que exhalaban lamentos y suspiros o cantaban y se reían en el monótono rumor del agua, rumor que oía en silencio, intentando traducirlo. ¡Amar! había nacido para soñar el amor, no para sentirlo.
Algunas veces llegaba su delirio hasta el punto de quedarse una noche entera mirando la luna.
El amor, es un rayo de luna. La gloria, es un rayo de luna.
Manrique no quería nada, bueno sí quería que lo dejaran solo.
- Mentiras todo, fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿para qué?, para encontrar un rayo de luna.

Manrique estaba loco; por lo menos todo el mundo lo creía así. A mí por el contrario, se me figura que lo que había hecho era recuperar el juicio.


EL RAYO DE LUNA
GUSTAVO BÉCQUER

martes, 11 de mayo de 2010

crime n

La espera me agotó, no sé nada de vos. Dejaste tanto en mí.
En llamas me acosté y en un lento degradé, supe que te perdí.
¿Qué otra cosa puedo hacer? si no olvido moriré
Una rápida traición y salimos del amor, tal vez me lo busqué.
Mi ego va a estallar ahí donde no estás, los celos otra vez.
No lo sé!
¿Cuánto falta? no lo sé. Si es muy tarde no lo sé.
Si no olvido, moriré, ¿qué otra cosa puedo hacer?
Ahora sé lo que es perder.

No razonás, desaparecés, cuando tenías que estar te echaste a correr. Lo que hiciste en mí
no tiene perdón y yo sé que me siento mucho más fuerte sin tu amor.
Mucho tiempo atrás, me hiciste sentir que nuestro amor era más y de esa forma vivir. No sé más quién soy. ¿De qué te reís?
Ahora sé que me siento mucho más fuerte sin tu amor.